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Recomendaciones para la evaluación provisional de riesgos y el nivel de bioseguridad al trabajar con los virus de la influenza A(H7N9)

Esta evaluación de riesgo corresponde a la influenza aviar A (H7N9), un virus asociado a enfermedades graves en seres humanos, principalmente en China.

Antes de comenzar a trabajar con un microbio patógeno en el laboratorio, se deben evaluar los riesgos relacionados con la salud y el ambiente inherentes a su manipulación. La evaluación de riesgos biológicos se centra principalmente en la prevención de infecciones adquiridas en el laboratorio y la liberación accidental de microbios patógenos en el ambiente. A raíz de las infecciones en seres humanos por un nuevo virus de la influenza A (H7N9) que se detectaron en China en marzo-abril de 2013, es muy importante llevar a cabo estudios para comprender mejor el alcance del brote y las características del virus de tipo salvaje y sus formas de contagio, desarrollar herramientas y métodos de diagnóstico adecuadas y determinar las mejores estrategias de prevención y control para los servicios veterinarios y la salud pública.

Aquí se tratan los datos preliminares sobre los riesgos asociados con este virus y los tipos de criterios de contención que se deben aplicar al manipular este microbio. Algunos de los factores utilizados para determinar el riesgo incluían:

  • la patogenicidad del microbio,
  • la vía de contagio del microbio,
  • la estabilidad del microbio,
  • la dosis infecciosa o concentración del microbio,
  • el origen del microbio,
  • la disponibilidad de profilaxis efectiva contra el microbio (según el manual Biosafety in Microbiological and Biomedical Laboratories, 5ta Edición, 2009, disponible en https://www.cdc.gov/biosafety/publications/bmbl5/index.htm [BMBL, Bioseguridad en Laboratorios Microbiológicos y Biomédicos]) y
  • la disponibilidad del uso de agentes antivirales para el tratamiento de infecciones en seres humanos con influenza A (H7N9).

Hay más información disponible sobre estos factores y la guía provisional sobre el uso de agentes antivirales para el tratamiento de infecciones en seres humanos con influenza A (H7N9). En los Estados Unidos, las mejores prácticas de bioseguridad y biocontención para la protección de los trabajadores y la salud pública están codificadas en el manual BMBL.

Las recomendaciones que aquí ofrecen el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) se basan en los niveles de bioseguridad que se establecen en el manual BMBL y agregan información relacionada con la protección de las personas que trabajan en laboratorios, el ambiente y el público en general. Teniendo en cuenta las repercusiones en el sector agrícola y la fuente del virus, es probable que a las personas que tienen que manipular el virus de influenza A (H7N9) de tipo salvaje se les exijan requisitos adicionales de contención del APHIS y prácticas del personal y/o restricciones.

Cabe destacar que esta evaluación de riesgos y los requisitos que se recomiendan a los laboratorios son para los virus de la influenza A (H7N9) de tipo salvaje y/o construcciones sintéticas que contienen alguna parte de las regiones codificadoras de los ocho segmentos de genes del virus de tipo salvaje. Esta guía no se aplica al trabajo realizado con las cepas "vacunales".

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Factores de la evaluación de riesgos relacionados con los microbios

Patogenicidad

Los términos "forma de baja incidencia patógena de los virus de la influenza aviar (LPAI)" y "forma altamente patógena de los virus de la influenza aviar (HPAI)" describen la gravedad de la enfermedad de la influenza en los pollos. La nueva influenza A(H7N9) se clasifica como una "forma de baja incidencia patógena de la influenza aviar (LPAI)" cuando los datos de la prueba del índice de patogenicidad intravenosa indican que las infecciones en los pollos son subclínicas. No obstante, los virus de la nueva influenza A (H7N9) causan enfermedades en los seres humanos. Es importante destacar que los términos "forma de baja incidencia patógena de los virus de la influenza aviar (LPAI)" y "forma altamente patógena de los virus de la influenza aviar (HPAI)" no están necesariamente relacionados con la gravedad de la enfermedad en seres humanos. Los casos anteriores de infecciones en seres humanos con los virus de subtipo H7 de la LPAI han sido poco frecuentes (H7N2, H7N3 o H7N7) (Kurtz et al., 1996; Tweed et al., 2004; Nguyen-Van-Tam et al., 2006; Skowronski et al., 2006; Euro Surveillance 2007; Ostrowsky et al., 2012). Estas infecciones en seres humanos presentaban los síntomas de una enfermedad respiratoria leve a moderada y/o conjuntivitis. Hasta el 10 de mayo de 2013, varias provincias de China reportaron 131 casos en total de infecciones en seres humanos por el virus de la influenza A (H7N9) (Organización Mundial de la Salud). La edad promedio de las personas infectadas es aproximadamente 60 años y la mayoría de los casos ha presentado enfermedad respiratoria grave. se han reportado 24 muertes. Se han detectado virus de la influenza A (H7N9) en varias especies de aves en los mercados de aves vivas en las provincias de China que están relacionados con las infecciones en seres humanos por el virus de la influenza A (H7N9). Muchas de las personas infectadas con H7N9 dijeron que habían tenido contacto con aves de corral. Sin embargo, en algunos casos no habría habido tal contacto y se desconocen las historias de exposición de muchos otros pacientes infectados. Se están investigando activamente las vías de contagio de un animal a una persona y entre personas y en este momento no hay evidencia de un contagio sostenido entre personas con este virus de la influenza A (H7N9). Sin embargo, no se podría excluir el contagio limitado no sostenido entre personas del virus H7N9 y sigue siendo una posibilidad en unos pocos grupos de casos entre familiares (Li et al., 2013).

Los nuevos virus de la influenza A (H7N9) son recombinantes nuevos que han emergido de las glicoproteínas [hemaglutinina (HA) y neuraminidasa (NA)] que pertenecen a la influenza aviar de la línea de Eurasia y a los genes internos de la influenza aviar H9N2 de la línea antes mencionada. Estos virus de la influenza A (H7N9) no contienen múltiples aminoácidos básicos en el sitio de segmentación relacionado con los virus de la forma altamente patógena de la influenza aviar. Las pruebas de potegenicidad realizadas en los pollos confirmaron que estos virus son LPAI. La presencia de genes internos H9N2 advierte que estos virus tienen la capacidad de reproducirse de manera efectiva en las aves de corral. Aún así, los virus también presentan varias características moleculares que indican que ha habido cierta adaptación a las especies mamíferas. En este momento, se está evaluando el nivel de virulencia en animales de laboratorio (ratones y hurones).

Vía de contagio

Existen diferentes formas de contagio entre personas de los virus de la influenza (Weber et al., 2008). El contagio por contacto incluye el contacto directo e indirecto con superficies contaminadas. El contagio por gotitas que van por el aire puede darse a través de la dispersión por el aire de partículas grandes o pequeñas (también llamadas núcleos de gotitas que van por el aire). Cuando una persona infectada respira, tose o habla libera en el aire partículas grandes o pequeñas de secreciones respiratorias cargadas de virus (Milton et al., 2013; Lindsley et al., 2010; Stelzer-Braid et al., 2009). Actualmente se está investigando en el laboratorio el contagio del virus H7N9 entre mamíferos.

Estabilidad

Si bien la influenza se considera como una infección que se transmite por el aire, su capacidad de sobrevivir en superficies adquiere importancia para determinar el nivel adecuado de contención. El virus patógeno de la influenza ha sobrevivido en superficies durante un periodo de hasta dos semanas (Derrick and Edward, 1941; Bean et al., 1982; Wood et al., 2010) y en el agua por hasta siete meses (Stallknecht et al., 1990). Debido a la posibilidad de contagio de los virus de la influenza A (H7N9) a través del aire junto con su capacidad de supervivencia en medios secos y húmedos durante periodos prolongados, deberían tomarse medidas preventivas adecuadas para garantizar la protección del personal de laboratorio y del ambiente.

Dosis infecciosa

La dosis de microbio patógeno que se necesita para desencadenar una enfermedad en una persona o un animal es un factor importante para evaluar su riesgo biológico. Los microbios que provocan enfermedades en dosis más bajas presentan riesgos más altos para las personas que los manipulan. Se sabe que los virus de la influenza A (H7N9) crecen a títulos altos en embriones y, teniendo en cuenta estudios anteriores que se realizaron con otros virus del subtipo H7, se espera que estos virus se reproduzcan a títulos altos en animales [unidades formadoras de placa (PFU) o dosis infecciosa del 7% (EID50) ≤108/ml]. Hasta ahora, se desconoce la dosis infecciosa en seres humanos o aves de corral.

Origen

El reservorio principal de los virus de la influenza clasificados como "H7" son las aves acuáticas. Otros huéspedes de los virus de subtipo H7 pueden ser las poblaciones de aves terrestres y domésticas (pollos y pavos). El reservorio animal de los virus H7N9 y la forma de contagio a través de la que se contagiaron las personas en China siguen siendo desconocidos hasta ahora, si bien hay altas sospechas de que las causantes pueden haber sido las aves de corral de los mercados de aves vivas.

Disponibilidad y eficacia de las vacunas

Actualmente, no hay vacunas con licencias contra los virus del subtipo H7. La vacunación sigue siendo el mejor método con que cuentan las personas para protegerse de la influenza. La eficacia óptima se obtiene de las vacunas contra la influenza que contienen el antígeno del virus adecuado para los virus que provocan la enfermedad. Puesto que la hemoglutinina H7 (HA) es una nueva glicoproteína que antes no se encontraba en los virus que circulaban entre las personas, se anticipa que las poblaciones humanas no contarán con anticuerpos neutralizantes. Se han fabricado varias vacunas del subtipo H7 pre-pandémicas y han sido sometidas a estudios preclínicos y pruebas clínicas de fase I. En pequeños ensayos clínicos se evaluaron dos tipos diferentes de vacunas inactivadas con base en los virus H7 de la línea de Eurasia. Ambas vacunas demostraron ser poco inmunogénicas para los seres humanos, es decir que generaban pocos anticuerpos de suero o ninguno para la HA H7 en adultos que recibieron dos dosis de la vacuna, incluso cuando se usaron formulaciones con dosis altas o una vacuna con aluminio como adyuvante (Cox et al., 2009; Couch et al., 2012). También se evaluó una vacuna viva atenuada contra la influenza H7N3 (LAIV) en adultos; dos dosis demostraron suscitar una respuesta de anticuerpos neutralizadores en aproximadamente el 50% de los sujetos (Talaat et al., 2009).

Disponibilidad y eficacia de los agentes terapéuticos

Las pruebas de laboratorio que se realizaron en China demostraron que los virus de la influenza A (H7N9) son sensibles a los medicamentos para la influenza conocidos como inhibidores de neuromidasa (oseltamivir y zanamivir). Se demostró que estos medicamentos, cuando se los usa apenas comienza la enfermedad a causa de otros tipos de virus de la influenza A (p. ej., H1N1), disminuyen el periodo hasta que los síntomas comienzan a mejorar en personas sanas que tienen la típica influenza grave pero sin complicaciones. Los estudios de observación indican que el tratamiento antiviral en pacientes hospitalizados con influenza podría evitar las complicaciones relacionadas con la infección (p. ej., la neumonía y la necesidad de usar la unidad de cuidados intensivos) y la muerte. Sin embargo, la información disponible hasta ahora no es suficiente para evaluar los efectos del uso de estos medicamentos para tratar la infección por el virus de la influenza A (H7N9) . Hay una guía provisional disponible sobre el uso de agentes antivirales para el tratamiento de infecciones en seres humanos con influenza A (H7N9).

Estado del agente selecto y requisitos para obtener permisos

El HHS aún no ha tomado la decisión de proponer que los virus de la influenza A (H7N9) se regulen como un agente selecto del HHS según el Código de Normas Federales (CFR) 42, parte 73. En base a los datos de secuencias y epidemiología conocidos, este virus de la influenza A (H7N9) se manipulará como una LPAI y no estará sujeto a los requisitos para agentes seleccionados del USDA. Sin embargo, se mantienen vigentes los requisitos para obtener permisos del USDA y de los CDC para los agentes etiológicos en el caso de animales y seres humanos, respectivamente, y se deben presentar solicitudes específicas ante el USDA y los CDC para importar o mover entre diferentes estados el virus de la influenza A (H7N9). En este momento, los permisos que se emitieron previamente para las muestras aisladas generales de LPAI no se aplican para los virus de la influenza A (H7N9). La emisión de un permiso para trabajar con este agente dependerá de que la instalación cumpla con los requisitos establecidos en la guía de bioseguridad y biocontención que se incluye en este documento.

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Recomendaciones para la bioseguridad y biocontención

Requisitos previos para el personal antes de que comience a trabajar con la influenza A (H7N9) en el laboratorio

Todo el personal que trabaje con los virus de la influenza A (H7N9) debe estar inscrito en un programa de vigilancia médica que cumpla con los requisitos que se describen a continuación y con la política institucional del establecimiento. Las muestras de suero se pueden recoger siguiendo la política y los procedimientos institucionales para la recolección de suero antes o inmediatamente después de una posible exposición ocupacional y las muestras de suero convalecientes se deben obtener tres semanas después de la posible exposición. Salvo que haya alguna contraindicación médica irrefutable, el personal debe recibir la vacuna contra la influenza estacional actual sin excepciones. La inmunización con la vacuna contra la influenza estacional puede disminuir el posible realinamiento de los virus de la influenza humana con los virus de la influenza aviar, lo que podría dar como resultado un virus capaz de infectar a las personas más fácilmente. Por lo tanto, se debe tener en cuenta la política institucional del establecimiento cuando una persona no pueda recibir la vacuna.

A raíz de la posible inhalación de aerosoles y la patogenicidad de los virus de la influenza A (H7N9) en los seres humanos observados hasta la fecha, es obligatorio el uso de protección respiratoria cuando se realizan actividades de bioseguridad de nivel 3 (BSL-3) o cuando se prevé la formación de aerosoles. Un requisito previo principal antes de usar una protección respiratoria para realizar actividades con los virus de la influenza A (H7N9) es inscribirse en el Programa de protección respiratoria de la institución, que debe estar seguido de pruebas que demuestren el conocimiento en el uso de una mascarilla de respiración con purificador de aire motorizado (PAPR) y filtro HEPA o una mascarilla de rostro completo con prueba de ajuste adecuada con protección para partículas HEPA o N95. La elección de una mascarilla adecuada depende del tipo de actividad que se va a realizar en el laboratorio. Es obligatorio impartir entrenamiento en el uso efectivo de mascarillas de respiración y el programa de seguridad y salud ocupacional de la institución debe otorgar una certificación todos los años.

A fin de prevenir la posible diseminación de este virus a las aves, el personal de laboratorio BSL-3 que trabaja con los virus de la influenza A (H7N9) debe evitar el contacto con aves domésticas o silvestres. Todos los bioquímicos que trabajan con los virus de la influenza A (H7N9) deben cumplir con la política del USDA que exige no tener contacto con ninguna especie de ave ni con sus nidos cuando se encuentran fuera del lugar de trabajo durante al menos cinco días después del último día en que se trabajó con este virus en el laboratorio. Esto incluye a las mascotas que hay en el hogar (p. ej., canarios, pericos, loros) y las aves de corral en granjas y patios traseros.

Diseño de laboratorios y equipos de contención

El principal factor que se tiene en cuenta a la hora de diseñar un laboratorio de biocontención es la protección de las personas que trabajan en el laboratorio, el ambiente y el público en general contra la exposición accidental a organismos potencialmente biopeligrosos. Hasta que haya más información disponible sobre el contagio, la mortalidad y la patogenicidad de la influenza A (H7N9), se deben implementar barreras de nivel primario y secundario a fin de prevenir la exposición accidental del personal a los virus de la influenza A (H7N9) o su liberación en el ambiente. Las barreras de nivel primario incluyen los equipos para el laboratorio, como gabinetes de seguridad biológica y centrífugas con sistemas de contención, diseñados para proteger al personal del laboratorio. Las barreras de nivel secundario incluyen las características del establecimiento como los sistemas especializados en manejo de aire y descontaminación de residuos que protegen el ambiente fuera del laboratorio. A continuación, se explican las barreras de nivel primario y se pone especial atención al procedimiento adecuado que se debe seguir en el laboratorio para manipular el virus de la influenza A (H7N9). En un laboratorio BSL-3, para todas las actividades que involucran la manipulación de materiales patógenos se usan gabinetes de seguridad biológica (clase II o III) u otras combinaciones apropiadas de equipos de contención física (p. ej., cubetas de seguridad para centrífugas, rotores sellados para centrífugas y jaulas de contención para animales).

Descontaminación de laboratorios
  1. Se requiere la descontaminación con un desinfectante adecuado:
    1. Antes y después de realizar actividades de investigación o diagnóstico con los virus de la influenza A (H7N9).
    2. Cuando el laboratorio se descontamina como parte del cronograma de mantenimiento anual.
    3. Cuando se permite el ingreso a la instalación de personal no autorizado para trabajar con los microbios patógenos (p. ej., para realizar tareas de mantenimiento del equipo).
    4. Cuando se produce un derrame importante fuera de la contención principal.
  2. Una vez realizadas las actividades de investigación o diagnóstico, se deben descontaminar los gabinetes de bioseguridad (todas las superficies interiores) y las centrífugas de contención usando un desinfectante que esté aprobado por la Agencia de Protección Ambiental y que haya demostrado su eficacia contra el virus de la influenza aviar.
  3. A fin de evitar la contaminación cruzada involuntaria (lo que aumenta el riesgo de realineamiento accidental), las áreas de trabajo se deben descontaminar entre un experimento y otro. Los supervisores deben asegurarse de que los protocolos contengan estrictas medidas respecto a la separación física y/o temporal de las cepas de virus.
Niveles de bioseguridad requeridos en laboratorios para personas que trabajan con el virus de la influenza A (H7N9)

En base a la información disponible sobre la virulencia del microbio y la disponibilidad de agentes antivirales para el tratamiento de las infecciones en seres humanos junto con la capacidad de diseminación de este exótico virus aviar entre las aves de corral en los EE.UU., el HHS/CDC y el USDA/APHIS recomiendan que todas las actividades in vitro (p. ej., cultivo de los tejidos) con el virus de la influenza A (H7N9) se lleven a cabo dentro de laboratorios BSL-3 [BMBL]. El trabajo con animales que involucre a este virus se debe realizar en animalarios BSL-3 (ABSL-3) con prácticas mejoradas [BMBL]. Además de las prácticas estándar, las prácticas especiales, los equipos de seguridad y los requisitos para los laboratorios BSL-3 y ABSL-3 que se establecen en el manual BMBL, los laboratorios donde se llevan a cabo tareas con los virus de la influenza A (H7N9) también deben mantener ciertas mejoras de ingeniería definidas, mejoras en el equipo de protección personal (EPP) y prácticas especiales adicionales. A continuación se brindan recomendaciones específicas:

  • Mejoras de ingeniería
    • Manejo del aire: se deben usar sistemas de ventilación especializados, de un solo paso, direccionales y con gradiente de presión. El suministro y la salida del aire desde y hacia el espacio de contención debe pasar un filtro HEPA. El sistema de salida debe contar con conductos sellados desde la barrera de contención hasta el filtro. Los sistemas de manejo de entrada y salida del aire deben estar interconectados de tal manera que se evite la excursión positiva. Los sistemas de entrada y salida de aire deben de ser independientes.
    • Duchas: se implementa un procedimiento que exige el uso de una bata al salir de la ducha de modo que el cambio de la ropa sea efectivo. Es importante imponer un cambio de ropa para disminuir el riesgo de contagio de este microbio altamente patógeno a través de vectores inanimados. Lo ideal es que las duchas para el personal estén ubicadas en la interfaz de contención/sin contención.
    • Descontaminación de efluentes líquidos de laboratorios: los residuos líquidos generados en los laboratorios se deben recoger en el lugar y desinfectarse de manera química o mediante tratamiento por calor o deben recolectarse y procesarse en un sistema central de descontaminación de efluentes antes de liberarse en el sistema sanitario local. No es necesaria la descontaminación de los residuos de la ducha y el baño, siempre y cuando se apliquen las prácticas y los procedimientos adecuados inherentes a la contención principal.
  • Mejoras en el EPP
    • Se exige el uso de protección respiratoria adecuada a fin de resguardarse de las partículas; incluso cuando el trabajo se lleva a cabo en una unidad de contención primaria (como el gabinete de seguridad biológica clase II). La protección respiratoria adecuada se debe seleccionar con base en la evaluación de riesgos realizada en los procedimientos y debe incluir mascarillas de respiración con purificador de aire motorizado (PAPR) con filtro HEPA o una mascarilla de rostro completo con ajuste adecuado y protección contra partículas HEPA o N95 y una cofia. Se recomienda usar mascarillas PAPR con capuchas tipo peto cuando sea posible ya que le ofrecen al trabajador los más altos niveles de protección y evita prácticamente cualquier inconveniente. Las personas que usen una protección respiratoria deben recibir la capacitación adecuada y realizar las pruebas de ajuste según la regulación 29 CFR 1910.134. Se puede usar una capucha o protección desechable para la cabeza según el tipo de actividad que va a realizar en el laboratorio.
    • Además de la ropa de protección estándar BSL-3 con parte delantera sólida (batas atadas atrás o envolventes, ambo quirúrgico o mamelucos), se usan cubiertas protectoras para zapatos y guantes dobles; los guantes dobles se utilizan para manipular materiales infectados con virus.
  • Prácticas especiales adicionales
    • Debe regir una política de aislamiento del personal que afecte a todos los trabajadores del laboratorio, es decir que se le prohíba a todo el personal del laboratorio y visitantes tener contacto con especies de aves susceptibles durante cinco días como mínimo luego de la última exposición al virus de la influenza A (H7N9). Los trabajadores del laboratorio deben firmar una declaración de consentimiento por escrito mediante la cual declaran que comprenden y cumplirán esta política.
    • Debe haber un programa de salud ocupacional en beneficio de todo el personal de laboratorio. Se recomienda que el plan de salud ocupacional incluya: 1) procedimientos para la recolección de suero antes o inmediatamente después de una posible exposición ocupacional con muestras de suero convalecientes tres semanas después de la posible exposición; y 2) protocolos para la evaluación médica, el tratamiento y el método de aislamiento (si es necesario) de las personas que quizás hayan estado expuestas.
    • La constante susceptibilidad del virus de la influenza A (H7N9) a los agentes antivirales se debe establecer mediante análisis de secuencia o ensayos biológicos adecuados. Luego de manipular genes que afectan la sensibilidad a los agentes antivirales, se debe volver a confirmar la susceptibilidad a estos agentes.
  • Se recomiendan las prácticas, los procedimientos y las instalaciones ABSL-3 para realizar trabajos que involucran animales además de las precauciones y los procedimientos específicos que incluyen:
    • El uso de sistemas de jaulas de contención de nivel primario.
    • Extricta adhesión al uso de salas con presión negativa y tratamiento del aire viciado mediante filtros HEPA.
    • Métodos de descontaminación específicos para todos los materiales infecciosos (residuos sólidos y líquidos).
    • Protocolos de cambio de ropa y uso de duchas para el personal antes de salir del bioterio o ingresar a cualquier sala con animales que no se usa para investigar el virus de la influenza aviar A (H7N9).
    • El uso de protección respiratoria adecuada a fin de resguardarse de las partículas, incluso cuando el trabajo se lleva a cabo en una unidad de contención primaria (como el gabinete de seguridad biológica clase II). El equipo de protección respiratoria adecuado debe incluir una PAPR o una mascarilla de rostro completo con protección contra partículas HEPA o N95 y una cofia. Se recomienda usar mascarillas PAPR con capuchas tipo peto cuando sea posible ya que le ofrecen al trabajador los más altos niveles de protección y evita prácticamente cualquier inconveniente. Las personas que usen una protección respiratoria deben recibir la capacitación adecuada y realizar las pruebas de ajuste según la regulación 29 CFR 1910.134. Se puede usar una capucha o protección desechable para la cabeza según el tipo de actividad que va a realizar en el laboratorio.
    • Debe haber un programa de salud ocupacional en beneficio de todo el personal de laboratorio. Se recomienda que el plan de salud ocupacional incluya: 1) procedimientos para la recolección de suero antes o inmediatamente después de una posible exposición ocupacional con muestras de suero convalecientes tres semanas después de la posible exposición; y 2) protocolos para la evaluación médica, el tratamiento y el método de aislamiento (si es necesario) de las personas que quizás hayan estado expuestas.
    • Debe regir una política de aislamiento del personal que afecte a todos los trabajadores del laboratorio, es decir que se le prohíba a todo el personal del laboratorio y visitantes tener contacto con especies de aves susceptibles durante cinco días como mínimo luego de la última exposición al virus de la influenza A (H7N9). Los trabajadores del laboratorio deben firmar una declaración de consentimiento por escrito mediante la cual declaran que comprenden y cumplirán esta política.
  • El establecimiento debe desarrollar protocolos de manipulación de animales ABSL-3 específicos. Antes de su manipulación, los animales deben estar contenidos de forma adecuada (ya sea física o químicamente) mientras dure todo el procedimiento. Todas las manipulaciones del virus se deben llevar a cabo dentro de una unidad de contención primaria como un gabinete de bioseguirdad Clase II certificado. Los animales de laboratorio se deben mantener dentro de jaulas de contención primaria y manipular dentro de gabinetes de bioseguridad Clase II o III, siempre que sea posible.
  • Además de los procedimientos que se mencionan arriba, todo trabajo con animales en estabulación libre o con animales grandes (p. ej. cerdos) debe llevarse a cabo en espacios de contención BSL-3 Ag diseñados para animales grandes y contar mínimamente con las siguientes mejoras:
    • Extricta adhesión al uso de salas con presión negativa y tratamiento del aire viciado mediante filtros HEPA (incluidos los conductos de ventilación).
    • Recolección y tratamiento (por calor o químico) de todos los efluentes líquidos (excepto el agua que escurre durante la ducha y la descarga del inodoro) que provienen del área de contención antes de la eliminación.
    • Tratamiento por calor o proceso de descontaminación equivalente de todos los residuos animales sólidos y tejidos antes de salir del área de contención.
    • Uso de las duchas por parte de todo el personal que salga del área de contención.
  • La capacitación adecuada es el aspecto más importante en torno a la bioseguridad y es responsabilidad del investigador principal. Se debe demostrar un alto grado de competencia en la manipulación de virus de la influenza humana en condiciones BSL-2 antes de permitir que una persona comience a trabajar con estos microbios en condiciones BSL-3 o ABSL-3. La oficina de bioseguridad institucional debe coordinar y brindar capacitación documentada y específica sobre las prácticas y los procedimientos de laboratorio BSL-3 o ABSL-3.
  • Para trabajar con este microbio en condiciones ABSL-3, el personal debe contar con una adecuada experiencia, según lo determine el supervisor del laboratorio, y capacitación en la manipulación de las especies de animales que se usan en el estudio.
  • El acceso a un área con animales o laboratorio BSL-3 debe estar estrictamente controlado. Solo se debe permitir el acceso de miembros del personal y personas que por cuestiones laborales necesitan ingresar al laboratorio.
Nivel de bioseguridad recomendado para personas que trabajan con muestras de diagnóstico de pacientes o animales con presunta infección por el virus de la nueva influenza A (H7N9)
  • El procesamiento de muestras y/o la toma de muestras de diagnóstico que no se basan en cultivos de muestras clínicas de pacientes o animales con presunta infección por el virus de la influenza A (H7N9) deben llevarse a cabo en un laboratorio con nivel de bioseguridad (BSL)-2 según se describe en el manual BMBL y con las siguientes mejoras: 1) el personal de laboratorio debe contar con capacitación específica en la manipulación de microbios patógenos y potencialmente letales y debe estar supervisado por científicos competentes que tengan experiencia en el trabajo con estos agentes; y 2) el laboratorio debe presentar características de ingeniería y diseño especiales que garanticen el flujo de aire direccional desde áreas limpias hacia áreas potencialmente contaminadas. Los supervisores son responsables de asegurar que los bioquímicos cuenten con la capacitación pertinente para trabajar en condiciones de seguridad en el laboratorio. Los procedimientos de seguridad en los laboratorios incluyen todos los procedimientos BSL-2 estándar además de las siguientes mejoras:
    • Prácticas microbiológicas especiales
      • Todo el personal debe usar una bata envolvente desechable, cubiertas protectoras para zapatos, una mascarilla de respiración N95 con protección para los ojos o el rostro, o una mascarilla PAPR; y deben usar guantes dobles dentro de la sala antes de comenzar a trabajar. Los trabajadores deben contar con la capacitación adecuada y quienes usen mascarillas de respiración N95 deben hacer la prueba de ajuste, según la regulación 29 CFR 1 910.13 (http://www.osha.gov/pls/oshaweb/owadisp.show_document?p_id=12716&p_table=standards).
      • Inmediatamente antes de salir del laboratorio, se deben desechar los dos pares de guantes, las cubiertas protectoras para zapatos, las batas y la mascarilla en una bolsa para residuos patológicos. El equipo de protección personal (EPP) no debe usarse fuera del laboratorio y hay que quitárselo antes de salir de allí.
      • Las gafas que se usaron para trabajar en el laboratorio BSL-2 sin protección para el rostro deben lavarse perfectamente con un jabón bactericida antes de sacarlas de la habitación.
      • Todas las actividades que involucren materiales patógenos se llevan a cabo en gabinetes de seguridad biológica u otras unidades de contención física dentro del laboratorio. No se realizan trabajos con recipientes abiertos en áreas abiertas.
      • Las superficies de trabajo de los gabinetes de seguridad biológica y otros equipos de contención se descontaminan al finalizar cualquier trabajo con materiales patógenos.
  • Los materiales y equipos que se van a retirar del laboratorio primero deben descontaminarse con los desinfectantes adecuados siguiendo los tiempos de contacto sugeridos en las guías de bioseguridad institucional.
  • Aislamiento del virus
    • Todo crecimiento de virus en cultivo celular o huevos embrionarios de muestras clínicas que posiblemente estén infectadas con el virus de la nueva influenza A (H7N9) debe llevarse a cabo en un laboratorio BSL-3 siguiendo las prácticas BSL-3 que se mencionan arriba.

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Referencias

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Biosafety in Microbiological and Biomedical Laboratories 5ta Edición. Publicación del HHS Nº 21-1112 (CDC), Modificado en diciembre de 2009.

En este momento, los virus de la influenza aviar A con la capacidad de ocasionar enfermedades graves en los seres humanos incluyen los virus a continuación, que se comenzaron a detectar en aves domésticas y silvestres en los EE. UU. en diciembre de 2014:

  • Virus de la influenza aviar A (H5N2) altamente patógena
  • Virus de la influenza aviar A (H5N8) altamente patógena
  • Virus de la influenza aviar A (H5N1) altamente patógena
  • Virus de la influenza aviar A (H7N8)

Actualmente, los virus de la influenza aviar A asociados con el hecho de causar enfermedades graves en los seres humanos incluyen los siguientes:

Tipo de directrices

Virus

Resumen para médicos

Resumen de las directrices para todos los virus que tienen el potencial de causar enfermedades graves

Pruebas e informes

Directrices para todos los virus que tienen el potencial de causar enfermedades graves

Definiciones de casos

H5 de la HPAI en los Estados Unidos

Control de infección

Consulte las directrices para los virus que se relacionan con el hecho de que ocasionan enfermedades graves

Tratamiento

Consulte las directrices para los virus que se relacionan con el hecho de que ocasionan enfermedades graves

Quimioprofilaxis en personas expuestas a aves

Directrices para todos los virus que tienen el potencial de causar enfermedades graves

Quimioprofilaxis en el seguimiento de contactos cercanos

Consulte las directrices para los virus que se relacionan con el hecho de que ocasionan enfermedades graves

En este momento, los virus de la influenza aviar A con la capacidad de ocasionar enfermedades graves en los seres humanos incluyen los virus a continuación, que se comenzaron a detectar en aves domésticas y silvestres en los EE. UU. en diciembre de 2014:

  • Virus de la influenza aviar A (H5N2) altamente patógena
  • Virus de la influenza aviar A (H5N8) altamente patógena
  • Virus de la influenza aviar A (H5N1) altamente patógena
  • Virus de la influenza aviar A (H7N8)

Tipo de directrices

Virus

Resumen para médicos

Resumen de las directrices para todos los virus que tienen el potencial de causar enfermedades graves

Pruebas e informes

Directrices para todos los virus que tienen el potencial de causar enfermedades graves

Definiciones de casos

H5 de la HPAI en los Estados Unidos

Control de infección

Consulte las directrices para los virus que se relacionan con el hecho de que ocasionan enfermedades graves

Tratamiento

Consulte las directrices para los virus que se relacionan con el hecho de que ocasionan enfermedades graves

Quimioprofilaxis en personas expuestas a aves

Directrices para todos los virus que tienen el potencial de causar enfermedades graves

Quimioprofilaxis en el seguimiento de contactos cercanos

Consulte las directrices para los virus que se relacionan con el hecho de que ocasionan enfermedades graves

Actualmente, los virus de la influenza aviar A asociados con el hecho de causar enfermedades graves en los seres humanos incluyen los siguientes:

Tipo de directrices

Virus

Resumen para médicos

No disponible

Pruebas e informes

Directrices para todos los virus que se relacionan con el hecho de que ocasionan enfermedades graves

Definiciones de casos

H7N9

H5N1 de linaje asiático

Control de infección

Directrices para todos los virus que se relacionan con el hecho de que ocasionan enfermedades graves

Tratamiento

Directrices para todos los virus que se relacionan con el hecho de que ocasionan enfermedades graves

Quimioprofilaxis en personas expuestas a aves

Directrices para todos los virus que se relacionan con el hecho de que ocasionan enfermedades graves

Quimioprofilaxis y seguimiento de contactos cercanos

Directrices para todos los virus que se relacionan con el hecho de que ocasionan enfermedades graves

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