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¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer de piel?

Foto de una madre y su hijo; ambos con gafas de sol, sombreros y camisas de mangas largas.

Las personas con ciertos factores de riesgo tienen más probabilidad que otras de contraer cáncer de piel. Los factores de riesgo varían de acuerdo al tipo de cáncer de piel, pero entre los factores generales de riesgo se incluyen:

  • Piel clara.
  • Antecedentes familiares de cáncer de piel.
  • Antecedentes personales de cáncer de piel.
  • Exposición al sol debido al trabajo o a las actividades recreativas.
  • Antecedentes de quemaduras de sol, en especial, durante la infancia.
  • Antecedentes de bronceado en camas solares.
  • Piel que fácilmente se quema, enrojece o le salen pecas o que bajo el sol se siente adolorida.
  • Ojos azules o verdes.
  • Cabello rubio o pelirrojo.
  • Cierto tipo de lunares o numerosos lunares.

El bronceado y las quemaduras solares

Los rayos ultravioleta (UV) provienen del sol y del bronceado en interiores (mediante uso de camas, salas o lámparas solares). Cuando los rayos UV entran en la capa interna de la piel, la piel produce más melanina. La melanina es el pigmento que le da color a la piel. La melanina se desplaza hacia las capas externas de la piel y se hace visible en forma de bronceado.

El bronceado no indica buena salud, por el contrario, es la reacción a una lesión debido a que las células de la piel avisan que han sido lastimadas por los rayos solares UV mediante la producción de más pigmentos.

Las personas se broncean o se queman dependiendo del tipo de piel, la época del año y la cantidad de tiempo que pasan en el sol. Los seis tipos de piel, según la probabilidad de broncearse o quemarse son:

  • I: Siempre se quema, nunca se broncea.
  • II: Se quema fácilmente y se broncea muy poco.
  • III: Se quema moderadamente, se broncea gradualmente hasta alcanzar un tono trigueño claro.
  • IV: Se quema poco, siempre se broncea bien hasta alcanzar un tono moreno claro.
  • V: Rara vez se quema, se broncea fácilmente hasta alcanzar un tono moreno oscuro.
  • VI: Nunca se quema, muy pigmentado, el de menos sensibilidad al sol.

Aunque las personas de todo tipo de piel pueden sufrir daños por la exposición excesiva a los rayos UV, aquellas con los tipos de piel I y II tienen el mayor riesgo.

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